Soñamos con lo perfecto, cuando este ha estado aquí...
ha esperado más de mil años por recibir un solo de afirmaciones y de seguridades,
conocemos, escribimos, dibujamos pero es hora del té de la paz,
es hora de aplicar todo lo visto o por lo menos lo resumido,
abrazaremos el amanecer como el primero siempre,
contemplaremos la ida del sube y baja pero siempre con la frente en alto sin parar y con un tono mayor saltaremos y veremos quien cayó más lejos,
me gusta señalar la brisa a nuestro favor,
la oportunidad que un don nadie nos ha dado y aún tontos y locos no sabemos a que sabrá la sensación tenemos fuerza, coraje, amor y dulzura,
pero aún en mi existe el miedo de fallar,
así aunque debamos caer es necesario levantarse,
miremos los papalotes riendo y llevándose sueños con ellos dejemos que se llenen de ellos y que se mantengan en el espacio,
entradas tan diferentes y salidas tan iguales pero teniendo en cuenta la definición de complemento,
la opción de decir si o no, pero en el fondo queriendo, anhelando y VOLANDO!
